jueves, 14 de abril de 2016

PROBLEMAS DE LA FELICIDAD


PROBLEMAS DE LA FELICIDAD
Dra. Blanca Rojas de Uzcátegui
Coordinadora de Investigación y Postgrado

¿Por qué aunque todo lo que hacemos en nuestra vida está enfocado a ser feliz nos cuesta tanto conseguir la felicidad y cuando la conseguimos resulta que solo son momentos concretos y efímeros?
Según los estudios realizados han determinado que la felicidad es un sentimiento, un estado de ánimo y una actitud, yo le agregaría que es una decisión de vida. Se compone de momentos: buenos, agradables, divertidos….en definitiva, felices. Los motivos por los que somos felices no son algo que nace con nosotros y como las personas son subjetivas pues tenemos como resultado que para cada quien la sensación de felicidad, aunque es la misma, se obtiene de formas diferentes.
EL PRIMER PROBLEMA es que en el mundo en el que vivimos son pocas las personas que logran desarrollar los “criterios idóneos” para que siguiéndolos puedan alcanzar la “correcta felicidad”. 
Algunas personas consiguen la felicidad siguiendo criterios erróneos, no correspondiéndose con el fin natural. Y esa no correspondencia entre “criterios idóneos”  y “correcta felicidad” es la causa por ejemplo, que estemos haciendo cosas como destruir y contaminar el planeta donde vivimos, que unos pocos derrochen los recursos básicos que otros mueren por no tenerlos, que hagamos guerras y nos matemos entre nosotros.
Surge OTRO PROBLEMA importante, una persona materialista piensa que para ser feliz tiene que comprarse muchas cosas bonitas, caras, que los demás no tengan.  Para comprar necesita dinero, así que el mismo es su principal prioridad en la vida,  ya que tiene la convicción de que la fortuna es el medio para alcanzar la felicidad. El problema de que el riqueza sea lo más importante para estas personas radica en que les da igual talar la selva del Amazonas si ganan fortuna con ello, no les importa contaminar los mares y ríos si se ahorran el dinero que cuesta procesar los residuos. 
Estos son ejemplos relacionados con el dinero pero vale para cualquier otra cosa, por ejemplo “el amor”. Una persona que necesite sentirse amada para ser feliz, requiere gente que la ame. Ahora bien, si no hay nadie que ame a esa persona, esta no podrá ser feliz. 
La solución a estos problemas es que todos desarrollemos unos “criterios idóneos” (ética, moral, valores…) que por una parte, estén en consonancia con nuestro fin natural, y por la otra parte nos permitan conseguir la felicidad sin interferir en la de los demás, y si esto no es posible por lo menos que nuestra felicidad dependa lo más mínimo de los demás. 
Esta solución no es fácil de aplicar, tal vez porque es muy difícil cambiar la cultura, tal vez porque la gente siga empeñada en conseguir su felicidad individual y subjetiva sin importarle las demás cosas. Y esto me crea una gran frustración porque a mi sí que me importan las demás cosas, me importa el mundo en el que vivo, me importa que se está destruyendo el ecosistema y yo estoy contribuyendo involuntariamente cada vez que genero basura, gasto electricidad o utilizo un automóvil, me importa que posiblemente antes del 2200 la especie humana desaparezca, con todo lo que nos queda por descubrir y evolucionar (ya que tenemos inteligencia habrá que usarla), me importa que cuando yo me jubile tenga que irme a vivir a los países nórdicos para soportar el calor. Y me preocupa que todo esto le importe a tan poca gente. 

Y lo irónico es que aunque obviamente soy consciente de todo lo que he escrito aquí, en mi mente ya tengo establecidos ciertos criterios erróneos que harán que dentro de un rato, mañana, pasado mañana yo estaré pensado en conseguir dinero para comprarme cualquier cosa que en el fondo no necesito para ser feliz, o no tendré muchos remordimientos al sacar la basura y saber que no la van a reciclar. Y todos estos problemas ¿por qué? Pues por ser una especie “superior” con raciocinio y total consciencia que necesita de la felicidad para hacer lo que las formas de vida “inferiores” hacen de forma automática, innata y objetiva. 

martes, 15 de marzo de 2016

Qué es la Inteligencia Emocional

¿Qué es la Inteligencia Emocional?
Marianna Primera
Estudiante Investigadora
CI. 25.402.492


La Inteligencia Emocional es considerada como la capacidad que tiene una persona de manejar, entender, seleccionar y trabajar tanto sus emociones como  las de los demás con eficiencia y generando resultados positivos.
Cuando una persona se enfada con facilidad, se pone triste con frecuencia o no es capaz de controlar sus impulsos... es alguien con mala inteligencia emocional. Por el contrario, una persona que se conoce bien a sí mismo, capaz de pensar antes de actuar, que entiende sus impulsos, los expresa con educación siendo sincero pero, a la vez, consiguiendo no afectar negativamente a la gente que le rodea...o que es capaz de relativizar y sentir las cosas de una forma sana...sería una individuo con MUY buena inteligencia emocional.
Alguien con una buena inteligencia emocional debería ser capaz de aplicar las siguientes cosas:
-      Pensar antes de actuar...y no ir a la deriva y a lo "loco" antes de hacer las cosas. Esto no quiere decir que no se viva el momento o que no se disfrute. Esto quiere decir que las emociones y la razón vayan de la mano. Hay que disfrutar, pero también hay que ser capaz de utilizar la inteligencia y analizar las emociones, especialmente cuando hablamos de ira, tristeza o frustración.
-       Ser empático para poder entender, respetar y manejar las emociones de los demás, haciendo que la gente que nos rodee esté a gusto.
-       Saber elegir bien las emociones en cada momento, para que nuestro comportamiento sea óptimo. Si, ante una crítica, nos ofendemos y nos enfadamos, estamos eligiendo muy mal las emociones. Si, por el contrario, nos paramos a pensar, analizamos el comportamiento de la otra persona, escuchamos, entendemos su punto de vista, leemos entre líneas y nos damos cuenta de que, el problema ha sido que en nuestro argumento anterior le hemos ofendido nosotros a él/ella, entonces será mucho mejor pedir disculpas y sugerir que la próxima vez nos diga las cosas de otra forma. No es cuestión de ceder, es cuestión de manejar la situación eficientemente. Es decir, causando el mínimo daño. Y el enfado, normalmente es la emoción que MÁS daño genera.
Los estragos que la ineptitud emocional causa en el mundo son más que evidentes. Basta con abrir un diario para encontrar consignadas las formas de violencia y de degradación más aberrantes, que no parecen responder a ninguna lógica. Hoy por hoy no nos genera mayor estupor escuchar que un corredor de bolsa se haya arrojado de un rascacielos tras una repentina caída de la bolsa, que un marido haya golpeado a su esposa o que, tras haber sido despedido, un empleado haya entrado en su compañía armado hasta los dientes y haya asesinado a varias personas indiscriminadamente.
Estas evidencias se suman a la ola de violencia que asola al planeta, al alarmante incremento de la depresión en todo el mundo, a los niveles de estrés que van en franco aumento y a una interminable lista de síntomas: todos ellos dan cuenta de una irrupción descontrolada de los impulsos en nuestras vidas y de una ineptitud generalizada, y acaso creciente, para controlar las pasiones y los arrebatos emocionales.
La abundante base experimental existente permite concluir que, si bien todas las personas venimos al mundo con un temperamento determinado, los primeros años de vida tienen un efecto determinante en nuestra configuración cerebral y, en gran medida, definen el alcance de nuestro repertorio emocional. Pero ni la naturaleza innata ni la influencia de la temprana infancia constituyen determinantes irreversibles de nuestro destino emocional. La puerta para la alfabetización emocional siempre está abierta y, así como a las escuelas les corresponde suplir las deficiencias de la educación doméstica, las empresas y los profesionales que quieran lograr el éxito en el entorno de especialización y diversidad que caracteriza al mundo moderno deben tener consciencia de sus emociones y dotarlas de inteligencia.

lunes, 29 de febrero de 2016

El entendimiento global

Juan Antonio Pérez  
El entendimiento global
El Sol de Zacatecas
26 de agosto de 2015

  Con ansia yo quiero, anhelo, la amistad, la nobleza, la comunidad... Nezahualcóyotl

El 14 de agosto de 2014, en su sede parisiense, la UNESCO decidió proponer a la ONU la proclamación de 2016 como año internacional del entendimiento mundial. Es de llamar la atención, que la iniciativa aprobada por este organismo mundial fue propuesta por la delegación de Djibouti, un pequeño país africano de, cuyo nombre en español se escribe Yibuti.

Es muy probable que usted, al igual que yo, no haya advertido la existencia de esta pequeña nación, y que le sorprenda, como a mí, que un país con menos habitantes que el estado de Zacatecas y apenas un tercio de su superficie haya hecho escuchar su voz en un foro mundial, donde muchos otros pasan inadvertidos.

Yibuti tiene como religión oficial el Islam, y dada la Historia reciente de intolerancia de las sectas musulmanas, resulta nuevamente notable que este pueblo llame al entendimiento entre las naciones y las personas. En un escenario de canibalismo económico como es el neoliberalismo, lo que Yibuti propone como entendimiento global, dicho en términos algo más gruesos, es respeto entre naciones e ideologías, respeto a las opiniones, pero sobre todo, humanización de las relaciones internacionales.

De acuerdo con la delegación Yibutiana, el calentamiento global de origen humano es producto de la falta de entendimiento, de la incomprensión y el poco respeto por el otro y por las generaciones venideras. El gobierno de Yibuti propone que la investigación científica centre su atención en los humano antes que en la búsqueda del conocimiento por sí mismo. La colaboración entre científicos y estudiosos de la sociedad es fundamental para garantizar la sustentabilidad de la vida sobre el planeta.

El equilibrio natural en el planeta Tierra ha mostrado ser altamente sólido, al grado de que es capaz de soportar los reiterados ataques del ser humano, pero está en riesgo de alcanzar el límite de su tolerancia. Ello pone en serio riesgo la permanencia del equilibrio entre las diversas manifestaciones de la vida y la continuidad de la vida misma, en particular, la vida humana.

La humanidad, dice Yibuti se encuentra hoy en día ante situaciones sin precedentes: lo que está en juego, continúa, es el clima mundial, los ecosistemas y la biodiversidad, el orden económico y el bienestar sociocultural. Los más vulnerables, argumenta, cargarán con la mayor parte del peso de los efectos, por lo que alcanzar los objetivos del equilibrio y desarrollo del milenio resultará cada vez más complicado.

Para lograrlo, se deberá superar la dicotomía entra las ciencias naturales y las sociales. Es imperativo cerrar la brecha entre los problemas mundiales, los comportamientos y la adopción de decisiones nacionales, regionales y locales.

De entre los efectos de la declaración de 2016 como el año internacional del entendimiento mundial, se encuentran, según Yibuti, una cambio de actitud en las esferas de poder, que elimine las prácticas nocivas para el medio ambiente, elaborando modelos alternativos de trato entre los humanos y de éstos con la Naturaleza. Fomentará la toma de decisiones responsables afectando positivamente la cotidianeidad de las personas, en tanto que individuos, y en tanto que miembros de su comunidad.

Se busca además, alentar a los científicos de las diversas áreas del conocimiento a desarrollar proyectos transdiciplinarios, impactando en todos los niveles educativos, desde los grados elementales hasta los universitarios superiores.

El Año Internacional del Entendimiento Mundial se centra en las prácticas cotidianas habituales para demostrar la doble raigambre global, de la biofísica local y de las condiciones de vida socioculturales. Busca proporcionar una comprensión profunda y práctica de la manera en la que los pueblos pueden convivir de manera más sustentable. La declarativa vendría acompañada, de acuerdo con la propuesta, por una intensa campaña en todos los medios de comunicación, orientada a fomentar la tolerancia, el respeto y la responsabilidad.

La iniciativa de Yibuti ya fue aprobada por la UNESCO, quien eleva la propuesta a la ONU, siendo muy poco probable que sea recogida por este último organismo, dado el escaso peso político de Yibuti, y el escaso eco que ha tenido su propuesta entre los países miembros.

Por lo pronto, la ONU ha declarado a 2016 el Año Internacional de las Leguminosas, con la intención de sensibilizar a los pueblos de la importancia alimentaria de estos vegetales, y propiciar el incremento de su producción, aportando así a la erradicación de la pobreza alimentaria. Es digna de elogio la resolución de la Asamblea General de la ONU, pero quienes aspiramos a ver un mundo mejor, aplaudimos la iniciativa de Yibuti. ¿Y usted qué opina?

japerez@uaz.edu.mx

DIVERSIDAD PARADIGMÁTICA Y TIPOS DE INVESTIGACIÓN


El investigador para lograr realizar una investigación debe estar claro sobre el enfoque epistemológico que va a utilizar para su desarrollo, lo que le obliga a tener suficiente base teórica para poder ubicar con certeza y precisión el tipo de investigación que va a llevar a cabo, ya que de ello dependen  los datos, conocimientos y resultados que arroje la información.

En casi todas las áreas de las ciencias sociales está creciendo una confusión y desconcierto tanto en las aspiraciones como las pretensiones de validez de las estrategias y procedimientos metodológicos y, por consiguiente, de sus conclusiones.

René Descarte, 1637 afirma al principio de su Discurso del Método que “la razón es por naturaleza igual en todos los hombres”. Y también se plantea la pregunta de cómo o por qué la misma razón produce la “diversidad de opiniones”. La respuesta la ubica en el método: “no viene de que unos seamos más razonables que otros, sino del hecho que conducimos nuestros pensamientos por diversas vías y no consideramos las  mismas cosas”.

Se trata, básicamente de dos visiones distintas pero complementarias que tiene inmerso todo proceso de generación de conocimientos: La opción epistemológica (que define la naturaleza del conocimiento) y la opción ontológica (que determina el concepto general de la realidad a estudiar). 

Es por ello que existen diversos tipos de investigación (descriptiva, exploratoria, comparativa, experimental, acción, etnográfica, entre otras), cada una con sus propias fases aplicando sus métodos, dando como resultados opciones cualitativa o cuantitativa.