lunes, 21 de septiembre de 2015

Cómo motivar al liderazgo emergente


Dra. Judith Aular de Durán
Vicerrectora Académica de LUZ
judith.aular@viceacademico.luz.edu.ve

Artículo de opinión publicado en el diario Versión Final 
el miércoles, 10 de junio de 2015

Los tiempos difíciles que vive Venezuela claman por la planificación de escenarios urgentes ante el éxodo masivo de recursos profesionales de primera línea y de jóvenes que están reintentando su futuro en otras naciones. Motivar el liderazgo y el compromiso entre la población más joven es un desafío que debe convocar la preocupación e iniciativa de todos los sectores del país, especialmente de los gobiernos y comunidades.
En estudios preliminares se ha demostrado que la inseguridad y la falta de opciones de trabajo son las principales causas de emigración entre la juventud venezolana. Dos áreas claves que el gobierno Nacional debe enfocarse en resolver para que la fortaleza profesional de Venezuela no siga mermando. 
Debemos involucrar a nuestros jóvenes en proyectos de transformación social local, desarrollo empresarial y estímulo a las nuevas iniciativas de producción, sin distingos ni afiliaciones partidistas de por medio.
Es un trabajo de base que debe partir de acciones concretas como disponer de un porcentaje fijo de empleos destinados a los programas de captación de nuevos profesionales sin experiencia previa. Así los jóvenes de recién egreso se conectan con los escenarios laborales y elevan sus expectativas de progreso en el país. Otra sugerencia es desarrollar en las regiones talleres de motivación y acción de liderazgo para conocer de primera mano las sugerencias y proyectos de emprendimiento que desarrollan los jóvenes universitarios y del último ciclo de secundaria. Es preciso fomentar la cultura del emprendimiento y nada mejor que hacerlo a partir del análisis de las propuestas y de las experiencias locales. Sobran los ejemplos de cómo una idea o proyecto de innovación, de comercialización o de adaptación tecnológica puede contribuir a mejorar la vida de miles de personas en las comunidades. 
En Venezuela contamos con entusiastas investigadores -veteranos y juveniles- que desarrollan ideas formidables como las que se generan a través de las redes de investigación. Lo urgente es desplazar el antagonismo político de la agenda del país y abrirnos a la búsqueda de soluciones, a la generación de alternativas económicas y fuentes de producción que multipliquen el empleo, así como el ataque frontal a la inseguridad, siguiendo el ejemplo de países vecinos que exitosamente han bajado los índices delictivos.
Mientras los gobernantes no encaren la crisis con soluciones, difícilmente podemos convencer a nuestros jóvenes de que quedarse en casa es una opción para mostrar lo mucho y significativo que se puede alcanzar en Venezuela con el apoyo y la confianza en las ideas, en el conocimiento y sobre todo en los valores para superarnos como sociedad.