viernes, 3 de julio de 2015

Formación Universitaria


Josué Quevedo
Estudiante Investigador

 La formación universitaria debe tener como objetivo constituir un investigador transformador, y esto plantea e involucra la exigencia de un proceso de formación que facilite la internalización de la investigación como herramienta para la vida, evitando así, el desarrollo de una educación ineficaz que sólo genere profesionales con estrechos linderos de percepción cultural y humana, profesionales que hacen de la educación un hecho sin resonancia, no cónsona con las aspiraciones de transformación social.

El propósito final de la formación universitaria debe ser colaborar en la consecución de ambientes educativos integradores, que faciliten una adaptación ecológica entre personas y ambientes y una educación de auténtica calidad.
Se hace por lo tanto necesario la concreción de un investigador educativo, en este caso en el entorno universitario, como ente fundamental para comprender la realidad educativa y aprender a transformarla. Ello por supuesto, requiere de un investigador que se despoje de su condición tradicional de monopolizador y poseedor de los conocimientos y que propicie la investigación por su alto valor formativo.

El educador universitario debe incorporarse al análisis crítico y  a la búsqueda  de los significados que en interacción con otros construye. Se presenta así la investigación como una reflexión sobre la práctica pedagógica, un proceso formativo que le permita al docente y a los alumnos producir los cambios que el país requiere.